EL AMBAR


El cristal como auto-ayuda

El ámbar no es un cristal como tal, puesto que es la fosilización de la savia de los árboles. A pesar de todo es considerado como un cristal y además un cristal con numerosos poderes curativos. El mejor ámbar para aprovechar es el de color amarillo, dorado o naranja luminoso. El ámbar totalmente opaco solo nos ayuda con algunas enfermedades de tipo físico.

Básicamente es un poderoso estabilizador. Lo que significa que pone las cosas en su sitio y nos ayuda a encontrar paz y calma para abordar los asuntos que nos preocupan. Por esto mismo, también nos aporta confianza en nuestras capacidades y en que vamos a ser capaces de superar cualquier obstáculo que aparezca en nuestro camino.

Es muy importante como ayuda en personas muy negativas o inmersas en algún tipo de enfermedad mental como la depresión, la melancolía, … Permite ordenar la mente y liberarla de pensamientos destructivos. De este modo elimina los diálogos interiores inquietantes y la sensación continuada de que algo malo va a pasar.

Nos ayuda a tomar contacto con la realidad de un modo suave y paulatino.

El cristal para el espíritu

En el caso del ámbar, puede ser utilizado para serenar nuestra alma y estabilizar de forma permanente nuestras emociones y la paz interior. Con el ámbar sentiremos que nuestra conexión con la tierra y el cielo es muy fuerte y que en todo momento podremos obtener de ambos mundos lo que necesitemos. Es una herramienta muy útil tanto para los principiantes en meditación como para los expertos porque equilibra las energías y permite desarrollar interesantes meditaciones y experiencias con gran suavidad.

Él ámbar va asociado a los chakras primero, tercero y quinto.

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